Ecografías antes de abortar, ¿tan malo es salvar una vida?

Hubo en España recientemente una polémica por las ecografías que se realizaban, de forma voluntaria y gratuita, a las mujeres que pensaban abortar. La finalidad es tan sencilla como eficaz: desmontar la mentira de que el feto «no es nada», ya que al ver sus movimientos y escuchar sus latidos, cualquier mujer se da cuenta de que es un ser humano vivo, que merece la vida. Y que, por si eso fuera poco, es su hijo.

Ecografías antes de abortar, una práctica recomendable para cualquier mujer

Sin entrar en matices políticos, sí cabe lamentar que no todos los grupos políticos estén de acuerdo en que las mujeres puedan ver a su hijo antes de decidir acabar con su vida. Han sido numerosas las polémicas, sobre todo porque algunos grupos pretendían que esa ecografía, para que puedan verle y escuchar sus latidos, fuera obligatoria antes de abortar.

«Las mujeres embarazadas deberían recibir todas las ayudas necesarias para salir adelante, para que nacimiento de sus hijos no sea considerado un problema sino, tal y como es, una alegría».

¿Qué tiene de malo que la mujer reciba esa ayuda? ¿qué puede pasar? ¿que la mujer sienta que esa vida, como es natural, depende de ella y decida salvarla? No creo que salvar una vida sea algo para criticar, ni siquiera con fines políticos. Si esa información es gratuita, si sirve para que la mujer vea que una vida humana que, por si no fuera bastante, es sangre de su sangre, puede salvarse si ella lo decide, no debería considerarse algo malo.

Así que sin querer entrar en matices políticos, ni en qué partidos lo aplauden y cuáles lo critican, sí nos gustaría que algo tan básico como la información fuera necesario antes de practicar el aborto. Y esto sin querer entrar en algo básico: cualquier aborto, cualquier forma de acabar con una vida humana, debería recibir la condena de parte de toda sociedad que se considere defensora de los derechos humanos.

Que una mujer vea y escuche a su pequeño antes de permitir que nadie le haga daño, es tan saludable para ella como para la sociedad en la que convive. Un ser tan indefenso no debería ser atacado por nadie, y menos con el consenso de su madre. Al contrario, las mujeres embarazadas deberían recibir todas las ayudas necesarias para salir adelante, para que nacimiento de sus hijos no sea considerado un problema sino, tal y como es, una alegría.

«Antiguamente los esclavos no eran considerados humanos, y matarlos o maltratarlos estaba permitido, como ocurre ahora con los nasciturus».

Personalmente el aborto me recuerda a la esclavitud. Antiguamente no solo era tolerada, sino por muchos considerada como «algo necesario». ¿Qué pasaría en la economía si se abolía la esclavitud? ¿quién podría sugerir siquiera que los esclavos fueran libres, si eso dañaba la estabilidad económica? ¿qué habia más importante que la economía? Y sobre todo, ¿cómo se podía garantizar que los esclavos eran seres humanos?

Antiguamente los esclavos no eran considerados humanos, y matarlos o maltratarlos estaba permitido, como ocurre ahora con los nasciturus. ¿Quién podía decir que eran humanos de otra raza, y no simplemente animales? Científicamente «no estaba demostrado» que fueran humanos, y eso daba carta blanca a comenter contra ellos todo tipo de crímenes, abusos y asesinatos. ¿Pero qué crímenes? ¡Si no eran humanos!

Exactamente lo mismo ocurre hoy en día contra los fetos. Y SI, son seres humanos igual que los esclavos lo eran. Indefensos ante los abusos contra el Derecho Humano más básico: el derecho a la vida.

Aborto post-natal, la nueva aberración para abortar

Aborto postnatal, la última ocurrencia contra los Derechos Humanos de los más inocentes.

Si todo ello no fuera suficiente, en la actualidad se plantea un tema polémico como el que más: el aborto post-natal. Un bebé recién nacido puede ser «abortado» si reúne ciertas condiciones después de haber nacido. Un asunto tan espeluznante que cuesta tratarlo con calma. Un bebé, que llora desamparado, ajeno al debate que a su alrededor se plantea: el debate sobre quién decide acabar con su vida.

Igual que ocurría con el aborto, que se intentaba introducir en circunstancias muy concretas (violaciones y similares) para engañar a la gente. Y que en la actualidad está demostrado que ese tipo de abortos no suponen ni el 0’5% de los que se practican. Era solo la excusa para normalizarlo.

De ese mismo modo querrán introducir «en casos muy raros» este aborto post-natal, para luego colarlo a la sociedad en causas más generales. Para hacer que, como el aborto, un asesinato del ser humano más indefenso, no sea considerado un crimen.

Un argumento para una película de terror. Lástima que no sea eso, sino nuestra realidad contemporánea.

Ecografías antes de abortar, una necesidad para informar a la madre

Las nuevas tecnologías, un aliado del derecho a la vida para evitar abortar

Con las nuevas tecnologías, está claro que se puede apreciar mucho mejor los rasgos humanos del feto. Mucha gente cree que si no ha nacido no está formado, y este error se soluciona con información. Aquí es donde entran las ecografías en 3D que, de forma contundente, desmontan esas teorías tan simplistas, negacionistas de una realidad que salta a la vista.

Y como una imagen vale más que mil palabras. basta con revisar las imágenes de esta misma entrada para darse cuenta de que los fetos son, como su ADN demuestra, seres humanos. Necesitan nuestra ayuda para crecer, como cualquier niño.

El Papa Francisco, un valiente defensor de la vida humana

Y por supuesto, como no podía ser de otra forma, el Papa Francisco ha defendido por activa y por pasiva el derecho inalienable a la vida, que todo ser humano tiene: sea niño, anciano, adulto o esté creciendo en el vientre materno. Y lo mismo ocurre con el Camino Neocatecumenal: sus miembros siempre defenderán el derecho a la vida, por el bien de la madre y de su bebé.

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